¿Q.E.P.D?
El día domingo 10 de diciembre, cuando se celebraba en el mundo el Día Internacional de los Derechos humanos, falleció en Chile el mayor criminal que hemos conocido. Durante su gobierno de facto de 16 años se violaron sistemáticamente los derechos humanos, las libertades de expresión y todo lo que nos caracteriza como “humanos”. Si bien muchos defienden lo ocurrido porque en su opinión Pinochet los salvo del comunismo, dudo que si las cosas hubiesen sido distintas, si lo “prohibido” hubiese sido escuchar a Patricia Maldonado, a los huasos Quincheros o la literatura derechista, ¿habría toda esa gente considerado correcto que entraran a sus casas a destruir sus gustos y preferencias? ¿Que se los llevaran en la mitad de la noche para ser encarcelados, torturados, violados o asesinados?
Si bien el país durante su dictadura se convirtió en un prospero país exportador, se mejoraron las construcciones viales y otros avances, ¿vale realmente la pena que bajo ese pavimento hayan cuerpos que madres aun buscan? Al parecer para mucha gente de este país es más importante el proceso económico sin importar cuantas vidas humanas cueste. Por eso por años, a pesar de las atrocidades que se descubrían día tras días, Pinochet seguía teniendo apoyo. Porque ellos no vieron su vida truncada por el genocidio que ocurrió en el país, sino que solo vieron el desarrollo de sus bolsillos y empresas.
Y llego Londres, el arresto y las colaboraciones de sus partidarios que enviaron hasta sus joyas y artículos preciados porque “el general” las necesitaba. Pero oops! El generalcito no eran tan buena persona, porque si bien les hizo crecer el bolsillo a muchos, primero se preocupo del propio, enriqueciéndolo ilícitamente hasta donde más pudo. Tanto que no basto con su propia personalidad sino que tuvo que inventarse varias nuevas, para robar más. Ni aún así sus partidarios dejaron de apoyarlo, queda fuera de mi razocinio el porque. Claramente a esa gente no le importa nada, no existe en ellos ningun tipo de valor, no les importa la vida de sus compatriotas, no les importa su patria porque animan a alguien que le robo mucho a esta, le robo a nuestro país dinero y años de libertades, recuerden que hay censuras a la prensa o mas cercanamente, a películas, que fueron levantadas hace pocos años.
Por eso lamento mucho su muerte, la lamento porque como dicen las “señoras” que estaban afuera del hospital militar “la justicia no pudo tocarlo”, no fue juzgado, se las saco hasta la ultimo y su ultimo chiste para todos nosotros fue morir en un día como este , irónico.
Es por esto que apoyo la decisión del gobierno de no darle duelo, de no bajar las banderas, de no darle honores de estado, porque un homicida no merece eso, no se le puede rendir tributo a alguien así, ¿se los darían también a Saddam? ¿se los dieron a Hitler?
Lamento mucho la perdida para su familia, mas que nada por sus nietos, porque ellos no entienden realmente quien fue su abuelo, pero no pidan que no se celebre su muerte en las calles, que la gente no exprese lo que siempre quiso expresar... ¿compasión? ¿respeto? Un hombre como el no puede darse el lujo de pedir ese tipo de cosas, las personas a las que asesino también tenían familia y nadie tuvo respeto ni compasión por ellos.
Es tiempo de que veamos que si ponemos en una balanza sus acciones, se desborda hacia lo malo. Por eso cuando tus papitos te reten por tonteras, que tu consideras obsoletas, cuando no sepan como usar un computador o no entiendan como en otros países se hacen las cosas de forma taaaan distinta, recuerda que gracias a Augusto Pinochet, este país tiene 17 años de atraso....

